Camp NaNoWriMo 2018


En un evento que se realiza dos veces por año, el Camp NaNoWriMo  es una experiencia que estoy realizando por primera vez. El sitio ofrece cabañas y grupos de ayuda para lograr a cumplir tus metas literarias.

La “Cabin” puede ser seteada si se desea, en aleatoria, en que el grupo comparta alguna característica general como: meta, Género literario u otros y cuenta con diecinueve usuarios con los que podes mensajearte en un grupo de chat privado.

Las metas que te podes fijar en el Campamento Nanowrimo a diferencia de la competencia oficial de Noviembre es de palabras, hojas, líneas y hasta horas. Por lo que te permite ser mas flexible con la meta. Mientras que en el NaNoWriMo tenés que completar 50 mil palabras, aquí la meta es mas laxa.

Mi meta en esta ocasión es de 30 páginas. Lo que no parece mucho, pero cuando además tenés que ocuparte del BAFICI y la FIL de Buenos Aires, lo es.

Además de las cabañas, tenés los mails con consejo y ayuda que realmente son muy interesantes. La contrapartida es que tenés que ser hábil leyendo y entendiendo inglés porque no viene traducido, obviamente.

Cuando termine mi participación les contaré que me pareció la experiencia. Por ahora es interesante y creo que me motiva a escribir mas que si estuviera haciéndolo sola, aunque solamente piense que me salen narraciones horrorosas, es un buen incentivo.

Los invito a la pagina oficial del Camp que es: Camp Nanowrimo

Saludos y nos leemos.

 

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Los universos audiovisuales de Neil Gaiman.


*Este artículo salió en la edición de la revista de Octubre de 2015 de la revista The 13th*Revista The 13th

 

Con motivo del anuncio de la serie basada en la novela American Gods, que será producida por ese semi dios moderno de la televisión llamado Bryan Fuller, y la llegada de la serie Lucifer repasamos los universos audiovisuales surgidos de la pluma de ese británico de cabellos alborotados y sobretodo negro llamado Neil Gaiman.

Los invitamos a hundirse en universos donde la fantasía es la constante y la prolífica imaginación de este autor ha dejado su huella inconfundible en la narrativa de los mismos.

Neverwhere (1996)

neverwhereEn 1996 Neil Gaiman había concluido su novela gráfica Sandman cuando junto a su amigo Lenny Henry comenzó a desarrollar el concepto para una miniserie de televisión.  ¿Es posible hacer lucir a los Homeless cool? La respuesta es “Si”, si los conviertes en habitantes de un Londres paralelo y mágico llamado “London Below”. Los habitantes de este Londres paralelo y hasta feudal son mucho más que homeless, son personas a las que no recuerdas haberlas visto si te topas e interactúas con ellas y de allí surge el concepto de Neverwhere.

Richard Mayhew, un joven escoces con problemas para ubicarse en la Londres común (London Above) se topa con Door, una joven que como su nombre denota es capaz de abrir las puertas de ese London Below y conectar ambas realidades.

La joven es perseguida por unos asesinos a sueldo llamados Mr. Croup y Mr Vandermar que por su verborragia bien podrían haber salido de alguna obra Shakesperiana.  Pero vamos a detenernos aquí  para explicar que ocurre con esta serie que tiene un argumento brillante y hasta cuenta con musicalización de Brian Eno: es de esos casos en los que el presupuesto no logra plasmar toda la idea argumentativa que se explaya o mejor dicho no se explaya por falta de presupuesto y tiempo. Ideas que se insinúan rápidamente, por ejemplo, sólo vemos una parte de la corte de ese “Londres mágico”, nunca vemos los Feudos, o las razas de personas que habitan London Below que oscilan entre legionarios romanos y monjes del medioevo hasta ratspeakers y otras criaturas.

Rodada en video, Neverwhere fue el caso opuesto de adaptación. Para su estreno, Gaiman y la BBC lanzó la novelización de la historia con el mismo nombre. Un relato plagado de referencias a Londres y sus calles. Referencias que pueden pasar desapercibidas para un espectador que nunca puso pie en la dichosa Isla. Un ejemplo de varios es el hecho de que hay una parada de subte en Islington llamada Angel y en la novela y serie de Gaiman, en London Below nos encontramos con que las referencias se convierten en literales: un personaje que es un Angel llamado Islington, interpretado por el futuro doceavo Doctor (Gaiman es Whovian, recuérdenlo para el futuro de este artículo) Peter Capaldi. Estos juegos de nombres se repiten en infinidad de ocasiones y muchas veces las personas en ese London Below son llamadas como su característica principal o un rasgo distintivo de su personalidad tal y como ocurre con los personajes de Door y Hunter.

Desde ese entonces hasta la actualidad se lanzaron tres ediciones distintas de la novela Neverwhere; además de la novela gráfica por la editorial Vertigo comics. Se habló de una nueva adaptación en formato de película, pero lo más cercano a tener un casting digno de un film quizás fue la dramatización para la radio que se realizó en el 2013 en donde Richard Mayhew es interpretado por James Mcavoy, Door por Natalie Dormer y hasta cuenta con la presencia de Giles y Sherlock en los personajes de Croup e Islington (Antony Stewart Head y Benedict Cumberbatch).

La aparición de mundos dentro de mundos y cierta alegoría a la locura del protagonista, que se encuentra atrapado en esa colisión de universos, serán piedras fundamentales y recurrentes en su obra futura que comienza dando este pastiche de mitos y cuentos que hasta incluyen un laberinto con una bestia al estilo Minotauro, comprimidos en 180 minutos de una obra que resulta excesiva para ser una serie de tan corta duración y tan bajo presupuesto.

MirrorMask (2005)

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Amamos  a Jim Henson, pero también reconocemos que ha dejado un importante hueco a llenar, que con el paso de los años continúa vacío sin importar que Disney resucite a los Muppets. Esos relatos de fantasía entre oscura y alucinada que nos legaba con cada una de sus más reconocidas obras es a lo que intenta  apelar el relato de MirrorMask.  Bien podría ubicarse como una prima hermana de Coraline (2009) y Labyrinth (1986) en la que el CGI reemplaza los mundos que tan bien supo llenar Henson con sus adorables marionetas.

Helena es una artista de circo que vive en ese mundo en el que muchos chicos desearían crecer pero en el que ella no desea más.  Tras una fuerte discusión con su madre esta cae enferma y debe ser operada con un misterioso padecimiento que luego se revelará a medias como algo en el cerebro. Como en El Cascanueces, el relato toma lugar en esa misma noche, durante la cirugía y Helena  viaja con un malabarista llamado Valentine por un mundo muy particular. Pero ¿Es un sueño o se trata de algo más?

La narrativa de la obra  de Gaiman es muy básica: retrata el viaje del héroe que en última instancia lo llevará al descubrimiento personal afrontando sus propios problemas personales, y psicológicos, me atrevería a indicar.  El universo esta nuevamente plagado de criaturas desprendidas de relatos diversos que por momentos nos recuerdan a Lewis Carol (Hay una Reina blanca) y la mitología griega (Hay una esfinge que aparece en reiteradas ocasiones)  sin embargo Gaiman los une de una manera original y su mirada particular hace que  los paisajes de delirios sean interesantes o nos mantengan en el borde del asiento preguntándonos ¿Y ahora qué?

La película está  co-escrita junto con Dave McKean, quien es el director y básicamente el  escultor, dibujante, ilustrador y (todo lo que quieran acotar) de ese enloquecido mundo que constituye MirrorMask. Cuando uno la observa por primera y segunda vez no puede dejar de creer en las concepciones alucinantes que invaden la pantalla.

El trabajo del diseño gráfico y el CGI es enorme para un film tan pequeño.  Parece que todo estuviera hecho a pulmón y es uno de esos casos en los que sólo desea que con el paso de los años se convierta en un film de culto y allí encuentre su redención. No es de Jim Henson, pero el esfuerzo hace que uno piense “es como si lo fuera”. El único pecado de esta película es que  se deja llevar por la espectacularidad visual en detrimento de la historia y eso es algo que Henson nunca hizo.

Mirrormask sienta las bases en donde la protagonista es una niña, que lucha por convertirse en mujer y que tiene serios conflictos con sus padres, en especial con su madre. Lo que nos lleva directamente a relacionarla con esa otra pequeña joya que sería adaptada en el futuro por Henry Selick: Coraline y la puerta secreta (2009), lo que  no es nada difícil de imaginar ya que la novela de Coraline salió en el 2002, mismo año en el que Gaiman comenzó con el desarrollo del guion de este film.

MirrorMask es la prueba de que con trabajo duro y con un presupuesto de cuatro millones podes llegar a lugares insospechados y visualmente particulares de ese mundillo duro que constituye  el “directo a DVD”.

Stardust (2007)

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Stardust calificaría como la primera “producción a gran escala” y apostando alto que se hizo de la obra homónima del escritor; se trata de su segunda novela que cuenta con una hermosa edición ilustrada por Charles Vess. El escritor figura aquí en los créditos como productor y deja el desarrollo del guión a cargo del mismo director del film, Matthew Vaughn, y la guionista Jane Goldman, más conocidos por haber adaptado y traído a la pantalla grande genialidades como: Kickass (2010), X-men First class (2011) y Kingsman (2014). Podría decirse que con Stardust decidieron comenzar a tomar experiencia en esto de adaptar novelas gráficas…pero Stardust falla en la taquilla  demostrando que el público no estaba preparado para encontrarse ese tono ácido en una película disfrazada de “fantasía para toda la familia”.

El argumento de la película apunta a la fantasía más pura. Varios personajes coloridos, entre ellos una bruja malvada llamada Lamia (Michelle Pfeiffer) dos príncipes y un joven (Charlie Cox más conocido por su papel de Matt Murdock en Daredevil la serie de Netflix) que desea probar su amor van todos detrás de una estrella que cae a la tierra antropomorfizada, bajo la forma de una bella mujer llamada Yvaine, interpretada por Claire Danes, cada uno con motivos diversos.

El eje central de la historia es el que sigue las aventuras de Tristan Thorne e Yvaine a través del reino de Stormhold tratando de llegar al cumpleaños del objeto del afecto del muchacho, interpretado por Sienna Miller, en la villa de Wall.  Encuentros con Piratas de rayos trasvestidos y hasta unicornios no faltan en la original pieza que tiene muchos guiños a películas de fantasía ochenteras como “The princess bride” por su utilización de un humor absurdo en la caracterización de sus personajes.

Es obvio que buena parte del presupuesto recae en el casting que hasta cuenta con Ian Mckellen oficiando de narrador de esta historia y Robert Deniro como el capitán travesti ya mencionado.

Resultado de todo ese mejunje es una película entretenida de casi dos horas de duración, película que con sus vueltas y recovecos puede llegar a aburrir a los más pequeños y ni siquiera estamos seguros de que este film apunte a “toda la familia” como lo categorizó Paramount Pictures, que la produjo.

El único gran detrimento de esta historia que es bastante predecible (por otra parte) con un final que cierra como un moño perfecto. Es el hecho de que los efectos visuales no están a la altura que se merece el film. Uno no puede dejar de pensar que la combinación entre efectos físicos y de computadora resulta un poco chabacana, no hablamos del señor de los Anillos y aun así sabemos que cualquier efecto visual o CGI muy pronto quedará viejo y obsoleto con el paso de los años como para molestarnos en criticarlo.

Otra particularidad es que Ben Barnes (en ese entonces príncipe Caspian) hace de Dunstan, padre de Tristan en su juventud y uno no puede dejar de pensar que si el papel de Tristan hubiese recaído en él o Henry Cavill, quien también tiene una aparición,  la química con Claire Danes  hubiera sido otra cosa más interesante que el resultado final pero no se puede luchar contra las decisiones del casting por mas erróneas que nos resulten.

Sin embargo hay que admirar al departamento de casting porque el film cuenta con apariciones secundarias en gags que lo van haciendo memorable: Peter O’toole, Ricky Gervais, Mark Strong, Rupert Everett y la lista continúa como para reproducirla, mejor denle una segunda oportunidad y véanla de nuevo.

 

Beowulf (2007)

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Para hablar de este film deberíamos remontarnos en el tiempo, mucho tiempo atrás: Se trata de un intento de adaptación de la historia más antigua que se registra en idioma Inglés, proveniente del siglo VIII. Algo así como el equivalente de El Mio Cid para el pueblo hispánico, pero que habla de un héroe Godo, llamado Beowulf que se enfrenta con un monstruo llamado Grendel primero y con un dragón después. El poema de Beowulf tiene la particularidad de estar incompleto y de haber atraído la atención de muchos otros escritores entre ellos Tolkien. ¿Pero qué idea habrían concebido Roger Avary y Neil Gaiman cuando escribieron el guion en 1997? Roger Avary conocido por sus colaboraciones con Quentin Tarantino venía en ese entonces de renunciar a la escritura del guion de Sandman… Película que vienen prometiendo desde hace años y de la que se rumorea que aparentemente Joseph Gordon Levitt la quiere revivir. (Temeremos por el destino incierto de Sandman pero volvamos a Beowulf). Avary venía de renunciar al proyecto de Sandman cuando recibe el llamado de Gaiman para agradecerle por no mutilar a su hijo (según dice la leyenda) y todo desembocó con ambos volando a México para escribir este guion sobre la épica historia de Beowulf.

El mito de ese proyecto cuenta que en la idea original, la historia sería dirigida por Avary (antes de la cárcel) siguiendo como inspiración inicial un film de bajo presupuesto al estilo de Macbeth (1971) de Polanski o Jabberwocky (1977) de Terry Gilliam. Dios sabe que nosotros simples mortales hubiéramos pagado una entrada para ver un film con actores de carne y hueso con el guión original supuestamente plagado de fantásticos diálogos entre Beowulf y su hijo Dragón. Debo confesar que la que esscribe se aguantó las ganas desenfrenadas de arrojar la notebook por la ventana al enterarse de todo lo que pudo ser y no fue. Lo cierto es que el futuro es inesperado y que el proyecto fue desechado por el estudio para luego ser re-descubierto por Robert Zemeckis y su aversión por los actores mortales. Uno lo imagina a Zemeckis pensando en el correlato que tiene la historia cuando habla de que los heroes fueron reemplazados por el cristianismo con ese maldito gusto que tiene el director por reemplazar a la carne por 3d y captura de movimiento haciendo de todo una caricatura de la realidad. Como dice un amigo crítico de cine, al respecto, evidentemente tiene el complejo de Roger Rabbit y solo puede lidiar con animaciones…

Sin embargo pese a que uno pueda debatir el uso de la herramienta de captura de movimiento para narrar historias, debemos analizar el film con que nos encontramos: un film en donde abundan las escenas de acción en lugar de dragones hablando.

A primera vista parece que no podemos relacionar este estilo de aventura épica medieval, mas cerca de lo que es Game of thrones, con tanta muerte colorida, con una aventura mas fantástica del tipo Stardust o Mirrormask pero si afinamos la mirada ;nos encontramos con que hay ciertos tópicos familiares: El “pecado” de los padres o bueno no nos pongamos tan cristianos. Simplemente el pasado de los padres se vuelve una maldición o marca el destino de los héroes en el futuro como sucede con Dunstan Una y Tristán en Stardust, sólo que allí es un hecho afortunado.

Si el tema de la paternidad complicada resulta algo arquetípico en Gaiman donde padres e hijos no se entienden entre sí, aquí también nos encontramos con la irrupción de lo “mágico” en la realidad pero de un modo diferente pues los protagonistas aún viven en un mundo donde los monstruos y los héroes son algo real. Claro que ese mundo en donde Beowulf es un héroe está siendo desplazado por una nueva creencia que parece arrazar con todo más que cualquier otro monstruo conocido: la religión cristiana. Esto se observa sobre todo en la segunda mitad de la película cuando esta da un salto temporal que no podemos llegar a precisar. Si bien en el poema original no hay rastros de esta cuestión religiosa no podemos asegurar que en el film de Zemeckis sea algo tan marcado como para que grupos cristianos pongan el grito en el cielo.

Finalmente tenemos que hablar de cómo el demonio que azota la región es representado (y no hablo de Grendel el “hijo bastardo” de Hrogarth) de dos maneras, primero se insinúa con reflejos como si fuera una especie de dragón y luego a los ojos de los hombres (codiciosos mortales) aparece encarnada bajo la forma de Angelina Jolie. Esto de antropomorfizar seres u objetos ya lo habíamos visto en Stardust con Yvaine, la estrella caída y lo veremos pronto nuevamente en American Gods donde Dioses mitológicos toman forma humana, de la mano del genial Bryan Fuller.

Beowulf no resulta una genialidad absoluta pero en parte se debe al tosco proceso de captura de movimiento y al derroche de planos pensados para Imax, que dificultan la visión de esta historia en la que no se desarrollan las traumáticas relaciones de sendos padres con sus endemoniados hijos y exceptuando al tentador personaje de Jolie todas las mujeres o son titiriteras o títeres de sus hombres. Sin embargo aunque no sea un viaje por la psiquis del héroe y negocie en convertirse en un film épico de acción en 3d se trata de la obra más madura de Gaiman que vio las pantallas hasta la fecha.

Coraline (2009)

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Si alguien me pagase cada vez que escucho “Me encanta esa película que dirigió Tim Burton,  El extraño mundo de jack” no sé si sería millonaria pero sin dudarlo tendría unos pesos más y es que le costó llegar hasta la dirección y producción de Coraline para que el genio de Henry Selick y Laika (su productora) sea reconocido como tal. Esta quizás sea la adaptación más reconocida y con más éxito de Neil Gaiman hasta la fecha. Llevada a cabo por el mismo Selick, logra plasmar su estilo particular a una obra particular.

Nos cuenta la historia de Coraline, una niña con muchos conflictos familiares que tras la reciente mudanza a su nuevo hogar se topa con una muñeca y algunas historias extrañas. Aparece una puerta secreta que la lleva a un mundo con otra madre y otra vida que se presenta “más colorida” hasta que las apariencias comienzan a desmoronarse y todo se transforma en una pesadilla para la pequeña heroína.

La villana de la historia es “la otra mama” elemento que nos retrotrae a esa “anti-helena” y su madre “la reina oscura” presentes en Mirrormask como una imagen espejada y siniestra de la realidad. Un retrato de las complicadas relaciones entre madre e hija en desarrollo que cuestiona las decisiones parentales.

La imaginación de Selick logra hasta exceder y modificar la estética de Gaiman. Selick crea una autentica película de terror para niños en Stopmotion, usando el 3d de una manera original. Coraline logra su nominación a los Oscars, como mejor película de animación; pero pierde con la también fantástica Up de los estudios Pixar.

A diferencia de The nightmare before christmas (1993) se desliga un poco de la poética pintoresca del reino de lo sobrenatural. En esta película los niños mueren y los niños se convierten en fantasmas olvidados que sólo la protagonista ve. El peligro que enfrenta Coraline es real pero eso es algo que ya está presente en la novela de Gaiman solo que Selick logra darle ese aspecto de alucinaciones terroríficas que rozan la locura.

Coraline Y la puerta Secreta (como se la conoció en Argentina) ha sido comparada con Alicia en el Pais de las maravillas de Lewis Carol y es que nuevamente, como lo hacíamos en Neverwhere, Mirrormask y Stardust hay dos mundos: uno fantástico donde lo imposible es la constante y otro real que colisionan ante los ojos de un incrédulo y complicado protagonista. Además de la referencia a la puerta pequeña que conecta ambos mundos hay un personaje que es un gato negro, que por su modo de aparecer y desaparecer, no hace sino recordarnos a Cheshire de la obra de Carol.

Pero Coraline también puede ser comparada con Las crónicas de Narnia: El león. la bruja y el ropero, en donde una bruja de malvadas intenciones intenta seducir a uno de los protagonistas para que comparta su mismo punto de vista.

Sin embargo en las manos de Sellick el relato adquiere una estética que pondría a llorar al mismísimo Roal Dahl que tanto admira el director (adaptado en James and the giant Peach de 1996) y sospechamos que quizás eso motivó la elección de la obra de Gaiman para ser adaptada a la gran pantalla.

Sea como fuere Coraline es un festival que los adultos que miran cine de animación suelen adorar: tiene todos esos elementos entre tétricos y de culto para ser amada y sin embargo tenemos que decir que todavía no despierta la misma fascinación que despertó El extraño mundo de Jack con su merchandising enloquecido y eso no podemos entenderlo…pero debe radicar en el hecho de que si la mano de Burton o Disney hubiera estado detrás de todo esto eso no sucedería, pero eso no podemos asegurarlo.

Doctor Who y proyectos varios:

Ya habíamos mencionado al pasar que Gaiman es Whovian. Pero ahora estamos en esta sección para comprobarlo: su sueño de la infancia se volvió una realidad cuando Steven Moffat, segundo showrunner de la serie renovada en el 2005, (la serie mas longeva de la historia con una extensión total que abarca cincuenta y un años, debemos acotar); convocó a Neil para que escriba dos episodios de la misma. The Doctor’s Wife (2011) y Nightmare in Silver (2013) son los episodios en cuestión. Ambos con el onceavo doctor, interpretado por Matt Smith.

Resulta complicado comenzar a explicar el argumento de Doctor Who a cualquiera pero intentaremos hablar de dichos episodios sin arruinarles demasiado e incitarlos al mismo tiempo a que se vuelvan parte de la familia Whovian.

The Doctors’s Wife, explora en cuarenta y cinco minutos, la complicada relación de toda una vida del doctor con su nave, la tardis. Nuestro viajero de tiempo y espacio alienígena favorito recibe un correo misterioso que lo lleva a un planeta más misterioso aún. Allí se encontrará con Idris, una mujer que dice ser la reencarnación de la Tardis. ¿No les suena absolutamente gaimaniano a estas alturas? El episodio en cuestión es altamente emotivo y plagado de aventuras que no quiero develar. Es una particularidad dentro de la temporada y por ser tan particular le valió el premio Hugo a mejor presentación Dramática en formato corto.

El siguiente capítulo que escribió Gaiman para doctor who fue en el 2013, en donde la acompañante de turno Clara y dos niños vecinos que descubren la identidad del Doctor son llevados a visitar el mayor parque de diversiones del universo, un planeta que resulta semi abandonado. Las aventuras no se harán esperar y traerán consigo a uno de los enemigos más conocidos del Doctor: los cybermen. ¿Mencionamos que el doctor debe enfrentar una endemoniada partida de ajedrez contra el mismo siendo invadido por un virus Cybermen? ¿Alguien dijo Anti-doctor? De nuevo elementos Gaimanianos logran colarse en una mitología que lleva más de cincuenta años de construcción. El episodio es más de aventuras que emotivo pero sin dudas  es de los mejores de la séptima temporada.

En el 2014 Marvel lanzó una versión animada en Motion graphics (ya saben de esas animaciones que parece recortaron el comic en photoshop y lo movieron un poco con la ayuda de la computadora) de la serie de novelas gráficas “Eternals” algo realmente penoso de mirar durante mucho tiempo (y son diez episodios) Es como ver un storyboard animado, más que un proyecto de animación. Pero en él se narra la historia de un joven estudiante de medicina llamado Mark Curry cuyo mundo se ve desbaratado cuando conoce a Ike Harris, un hombre que cree que forma parte de una raza ancestral de seres con super poderes puestos en la tierra por aliens para preservar la paz y el orden e intenta convencer a Mark de que el es uno de ellos. Le deseamos un mejor futuro a este proyecto y que realmente se convierta en algo digno de mirar.

Finalmente llegamos a Lucifer, una serie nueva planeada para el 2016, de la que ya se puede ver el primer episodio piloto y retoma un personaje creado por Gaiman para Sandman en solitario. La serie retrata a un Lucifer Morningstar aburrido del averno que decide vivir en Los Angeles y de paso ayudar con un crimen o jugar un rato haciendo de detective.

La serie en lugar de plantear algo refrescante, aunque Tom ellis sea una elección excelente para interpretar a Lucifer con todo su estilo británico “sassy”, todo parece desembocar en una especie de CSI:Lucifer con ciertos momentos de comedia picaresca que parecen sentar el tono del show.

Lo cierto es que esta vez, a diferencia que con Beowulf, los grupos cristianos si salieron a quejarse en Norteamérica. Un grupo de madres puritanas ha puesto el grito en el cielo para que la serie no se estrene y enseguida Gaiman salio a contestarles al grito de:

“Ah, parece como si fuera solo ayer (pero era 1991) cuando las “Madres preocupadas de America” anunció que estaban boicoteando Sandman por su contenido lésbico, con personajes gay, bi y transexuales. Era Wanda la que los molestaba más: la idea de una mujer trans en un cómic…Nos dijeron que estaban organizando un boicot a Sandman que solo se detendría si nosotros le escribíamos a la Asociación de Familias Americanas y prometíamos reformarlo.

Me pregunto si notaron que no funcionó la última vez tampoco”

Y es que el escritor suele tener serios conflictos con la censura en sus obras y el contenido de las mismas. Sobre todo en Estados Unidos. Aun así, todos sabemos que decir que un libro o una obra “están vetadas por algo” suele construir un encanto extra alrededor de la misma y los lectores y espectadores ávidos de nuevas experiencias siempre están dispuestos a observar porqué tanto escándalo, por lo que se pronostica que la Fox igualmente le dará Luz verde al estreno de Lucifer, luego de que su piloto haya sido recibido con buenas críticas tras su estreno en la Comic Con de San Diego.

En el 2015 Bryan Fuller confirmó que fue convocado por la señal Starz para ser el Show runner de American Gods, luego de su salida de Hannibal. Por otra parte también hay anunciados proyectos para una miniserie de la BBC para Los hijos de Anansi y un proyecto de cine con Ron Howard -especulado como director- para The Graveyard Book pero todo son especulaciones, como la película de Sandman que nos vienen prometiendo.

Podemos haber pecado de reduccionistas hablando de tópicos recurrentes en las producciones audiovisuales basadas en la obra de Neil Gaiman y lo cierto es que cada una da para horas de análisis interesantes que abarcarían desde la etimología de los nombres de los personajes hasta si tienen o no algún conflicto de cabecera con sus padres o si existe de por medio algún universo fantástico que irrumpe en la realidad de algún personaje un tanto incauto y desprevenido para perdernos en la naturaleza bizarra de ese universo fantástico.

Perdónennos por intentar hacerlo en una extensión tan corta. Lo que si podemos asegurar es que el futuro de este prolífico autor parece plagado de proyectos y es que nadie cuenta una historia de Neil Gaiman como Neil Gaiman y es que nosotros simplemente no aguantamos por ver que nos encontraremos a la vuelta de la esquina, quien dice tal vez haya un Océano al final del camino.